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26.7.13




miro tu foto
espero te des vuelta 
me mires
aunque me convierta 
en estatua de sal




18.7.13




un hombre mira el mar
corre cardumen médula 
de mis huesos



27.6.13




Cerrar puertas y ventanas por la noche para conectar la alarma, era la rutina. La oscuridad del cuarto, como un silencio para los ojos, podía ser la mejor manera de entrar al sueño.
La alarma se rompió, hasta que no venga el técnico tendremos que soportar el miedo. 
Dejé la ventana abierta, un poco por pereza; hay un cuarto iluminado por la luz de la lámpara bajo consumo que viene del patio, oblicua deja ver las réplicas de "Moulin de la Galette" de Van Gogh, "Mapa y territorio" de la Marting, platea sin estridencias la superficie de los muebles, dibuja algunas sombras y cómo me parece la luna.



23.6.13




vida pássaro
a carona dum verso
será o amor?



14.6.13




la sed a plazo fijo del día
busca la noche
para que la lluvia



23.5.13




estupidalatramamadejadesentido



15.5.13




palabra soplo
brisa en las pestañas
viento manuscrito
pétalo en la piel



30.4.13




gas brisa elemental
tu nombre



24.4.13




el ciprés dibuja
cóncava
la noche



23.4.13




alojas al viento
ese instante
ramita que espiralas



26.3.13




intemperie
cicatriz
mancha del refugio



20.3.13




sesgas el ocre
ramita que en otoños
espiralas



4.3.13




grita su nombre / en mi boca
aullido donde los cuerpos bailan



2.3.13




la sutileza de la noche
siembra palabras
semillas preñadas
parirán el poema



26.2.13




puedo elegir la nada
que alimenta al amor



13.2.13




caballos blancos 
galopan en la nieve
el paisaje es apenas
latido del color



9.2.13




demorarme
en el susurro de tus manos
arena de la sed
sal sol
agüita de la orilla



1.2.13

FORMAS BREVES






Por Roberto Retamoso




Formas breves es el título de un libro de Ricardo Piglia. Lo advertimos para que no se piense que lo estamos plagiando, ni tampoco que se crea que lo usamos por desconocimiento de esa obra. Por el contrario, su utilización deliberada obedece a una manera de entender la escritura, a la que concebimos como un vasto espacio compuesto de citas, alusiones, paráfrasis e incluso -en un sentido más bien fónico y sonoro, acorde con la sustancia de la poesía- de ecos y reverberaciones de voces que resuenan en nuestra propia voz.
Si la escritura, entonces, es ese juego donde los textos y las palabras replican la serie infinita del lenguaje que los alberga y engendra, la apropiación de un nombre no al modo de un hurto sino de una cita representa el reconocimiento de que ciertas palabras ya dichas son las mejores para nombrar lo que aquí debemos nombrar. Y lo que aquí debemos nombrar es el contenido de este nuevo poemario de Silvina Guala, Trazos, cuyo rasgo distintivo, cuya manera de advenir como poesía, consiste precisamente en presentarse como un conjunto armónico y fluyente de numerosas formas breves.
Esa presentación, lógicamente, implica una elección tanto como una apuesta en el plano de la poética. Optar por la brevedad, por la forma concisa y marcadamente limitada, supone jugarse por (en) la posibilidad de hacer poesía a partir de la síntesis que impone toda escritura sucinta: decirlo todo con la menor cantidad posible de términos.
Semejante apuesta no es imposible pero es riesgosa, y por ello se mantiene siempre frente a la inminencia del fracaso. Siempre se puede fracasar cuando se intenta contener al mundo, a la vida, a las pasiones, a la memoria o a la melancolía en la brevedad de unas pocas palabras, y en la estructura formal de unos pocos versos.
Felizmente, no es ése el caso de Trazos, un poemario donde Silvina Guala logra sortear con maestría los riesgos que conlleva esa clase de elecciones poéticas. Sus poemas, breves y contundentes como los haikús aunque no lo sean en un sentido concreto y preciso (ya que su métrica es otra y su extensión notoriamente mayor), logran exponer ciertos sentidos de modo tan intenso, que terminan mostrándose como auténticos fulgores ante el ojo que, al leerlos, inevitablemente los mira. Ese fulgurar del poema supone, por lo tanto, no sólo la manifestación de un texto por leer sino además, y de manera ostensible, el acontecimiento de un acto. En él, los poemas más que ofrecerse se ofrendan, como una entrega amorosa dirigida a sus lectores.
Trazos que son, de tal modo, auténticos dones, los poemas de Silvina Guala intentan ceñir, en su brevedad, lo inaprehensible del universo. Y no se trata de un emprendimiento utópico o de la actualización de una paradoja, dado que en ellos ese propósito se consuma. No por recorte o contigüidad, como si se tratase de un despliegue de sucesivas metonimias, sino por la capacidad de decirlo todo en la austera enunciación de esas formas pequeñas.
Organizado a partir de una serie de secciones, la primera de las cuales es la más extensa y la que le brinda su nombre al libro, Trazos es asimismo la inscripción poética de una palabra y una mirada que cantan al mundo, al amor y a la vida. Ese canto se ordena temáticamente, podría decirse, desde los títulos que designan cada una de sus partes: trazos, circenses, con permiso…, ribereños y en portugués. No hay una razón necesaria que rija esa serie: su acaecer obedece a lo indeterminado de lo meramente aleatorio. Los trazos de Silvina Guala hablan de esos temas como podrían hablar de tantos otros, porque lo que se dice en poesía siempre es algo así como la materia en estado bruto a partir de la cual se construye el poema. Lo que cuenta, en este caso como en cualquier otro, es cómo se lo dice, porque en ese cómo se dirime la obtención de la forma que instituye la poesía. Que será asimismo aleatoria, ya que su ejecución -aquí bajo la modalidad de la forma breve- se debe más a la magia de una escritura pulsional que a las prescripciones racionales de cualquier canon estético, ético o político, o a los mandatos metalingüísticos con que una cultura o una sociedad querrían aventar los peligros que conlleva toda palabra insurrecta.
Alzados ante esas prescripciones y esos mandatos, los poemas breves de Silvina Guala nos vienen a recordar que la única palabra irreductible para las convenciones y las normas es, justamente, la palabra poética.




29.1.13

Pollo antologado

 "¿porqué el pollo cruzó la carretra?" en la voz autores amados/odiados, juego propuesto por Gerardo Lewin 


desterrado del aire
polleo
no hay ramita 
para posar la quietud /
inquieta
mis alas / la ternura
cruzar el camino
el revés de la vida


(pollo a la Gelman)




Aquí- es decir, de este lado.
Allí- es decir, el otro lado.
Y la carretera gris
donde barcos con ruedas pasan
remontando un río de bítumen.

Aquí- es decir, al borde
un ave en ascuas
fondea el sueño de atravesarla.


(a la Paul Celan)




pluma en 
huesos de piedra
pienso el asfalto
un canto 
vuelco cuerpo
de lado
alternado
sigo
ladeando pie
en el camino
pio


(a la Girondo)



la centella gris
interroga al pollo
en el camino


(a la Bashô)



24.1.13




busqué lo que nombra
el temblor del pétalo
con la gota de rocío
apropiaste el sonido
arrancaste la flor



17.1.13




rozar el incendio de tu boca
mis bordes papel de seda



16.1.13




brotas verde mi piel
vuelve en inmenso azul
para que navegues



15.1.13




ese silencio de niños 
ramita que espirala
será el invierno tu quietud?



14.1.13




conozco tus rincones
los busco me encuentro
soy 
la desterrada de tu boca



13.1.13




acabo de plegar un barco
resistirá el viento?
busca tu mano la orilla



11.1.13




es
la cuadratura del círculo
el tiempo en un reloj
detener al corazón que se rompe







vivir el extravío 
la duda es morir
de placer o hastío







8.1.13




corregiré el amor
hasta que escuches
trompetas con los ojos






quedan tus labios
- manifiesto del delirio -
a las pestañas
las abre el día






escuchas el susurro
ramita que espirala? 




6.1.13




te diría el color de la noche
si lo supiera
te hablaría del amor







despetalamos y ardemos
indefectibles
como el centro mismo
de la margarita



5.1.13




palabra vena
venerado veneno
vuelto vida



28.12.12




sal de la sed
golpe de trompetas
en la piel de los días



18.12.12




música-palabras
sorprenden cruces de luz
estar / entre punto
y punto del poema




17.12.12




presteza de la música
futura / la letra
que en la sangre entra



15.12.12

uy!! En algún momento esto iba a ocurrir, hoy: día de la presentación de Trazos. Según los consejos del editor ( invite, convide, seduzca, ruegue y amenace) estaría a la altura de la amenaza, por lo tanto los amenazo (ya se me va a ocurrir con que) a acompañarme esta noche. 


20 hs. Pasaporte bar, Urquiza y Maipú 

textosintrusos, Li GarciaRoberto RetamosoJorge LarguíaHernán Casabella: la presentación.
¡Cómo no sentir hoy que la vida es generosa!








y se parece tanto a la alegría



7.12.12




SEDer las leyes de 
tu pasión
tu palabra
el poema



6.12.12




hay ventanas
a paradisíacos paisajes
hay las puertas
al perfume de la piel



3.12.12




se golpea el objeto
en la retirada del amor
para recoger
las escamas retenidas



28.11.12




algunos eligen 
un amor a cuentagotas
como destinado a los enfermos
me quedo con diluvios
aunque pierda la piel
en el intento





23.11.12




tatuaje
sujeto a una piel
desconocida /
soy la mancha
que dejas 
en tu frente



21.11.12




fluye por las venas
del íntimo árbol
el murmurar de una voz



19.11.12




moro
na beira
nas palavras
na borda 
na tua boca
morro



13.11.12




la cara te sonríe
los ojos están ahí
fijate bien / negros
reflejan un verde imposible



8.11.12




veo un hombre mirando el cielo
se regocija por el canto del pájaro
veo creo una estatua de guano






27.10.12




rompías mis pedazos 
periódicos ricos los cocías
juntaba minuciosa
migajas en las manos
mojando el hilo cosía
labios tramas del festín 
lengua 
del sostén en la distancia