también la lluvia
suelta terrones
barro al agua costra
piel de la orilla
olor a tabaco
bocanada
viento y llama
inminente luz
del pétalo
la emoción
por cuenta del día
hay lo que quema
deja sin cuerpo
sin cuero
sin hueso
arde
insiste
un ardor
que la lluvia aviva
viajo en música de rieles
dentro tuyo
hierro además el corazón
contra la espalda
adobe de la siesta
sobre el banco al sol
cal desafiante de la luz
isla
bordes del barro
sobre el lecho
arena
la corriente
brazos de agua
hidrografía
barro
o los bordes del amor
por si en áfrica una ítaca
pies vibrantes
desnuda piel del berimbau
piedrecita que tensa
la ginga es un barco al mar
bailemos poseídos
por un dios en pleno orgasmo
en tus manos la magia
de reproducir la voz
aquella que me habita