sabor de fruta
en la boca
mordida por vez primera
inercia de la voz
infierno compartido
cantá niña cada día
mostrame los ángeles
que devoraremos juntas
percuten acordes la pereza
resuenan la mirada crean
la plegaria
pido discupas
no soy un ángel
para darle la espalda a tu boca
fragmentos de azul
el oriente en el monte
y despertar
como quien abre los ojos
tras la brutal puesta de espalda
poder del dedo que obtura
lo que la mano abierta
habilita en las alianzas
fragmentos circulares
discursivo amor
que la mirada
se da en la carne
lo revelé con vos
quien abre la puerta
soy
mi piel es un susurro
asilado en tu frente
me mostrás la luna
del desierto de Atacama?
creceran amapolas
donde las espaldas
origami en la mirada
tu palabra
mediomundo
escama
sal
del océano
los ojos
crear la lengua
que nos lame y nombra
luz de pasado
casi brisa
en las pestañas